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Síndrome de fatiga crónica (SFC)

Cansancio y agotamiento permanente

El síndrome de fatiga crónica (SFC), puede tener causas muy variadas. Sin embargo, la base suele ser una inflamación crónica latente.

Las inflamaciones crónicas y las inflamaciones permanentes latentes causan un aumento sustancial del gasto energético del cuerpo. Este se puede medir en kilojulios o kilocalorías y aumenta de forma proporcional al creciente grado de inflamación.

En un estudio transversal, se demostró que los pacientes que sufrían del síndrome de fatiga crónica presentaban concentraciones elevadas de 17 citoquinas en la sangre. La publicación en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (2017; doi: 10.1073/pnas.1710519114) refuerza la hipótesis de una génesis inmunológica de la enfermedad.

Dado que los marcadores de inflamación habituales VSG (velocidad de sedimentación globular) y CRP (proteína C reactiva) no pueden representar todas las inflamaciones, también se debe realizar una prueba de una inflamación crónica subliminal latente. Para ello, hay que determinar el equilibrio de TH1/TH2 (el TH1 mide las células T proinflamatorias, el TH2 las células B antiinflamatorias) y, además se debería hacer una prueba de la interleucina 6, que permite determinar el grado de la inflamación de forma precisa. Algunos casos requieren una especificación de inflamación, mediante la determinación de fibrinógeno, dímeros D, alfa-2-macroglobulina, interleucina 8, Lp-Pla2, MDA-LDL (colesterol oxidado) y nitrotirosina. Las citoquinas leptina y resistencia también pueden servir como indicadores del síndrome de fatiga crónica, ya que indican el estado de llenado de las células grasas.

Las inflamaciones de la mandíbula y los dientes tienen una importancia clínica significativa para todo el cuerpo. La radiografía, que es un medio convencional de los dentistas, sólo puede detectar inflamaciones avanzadas. En cambio, la TVD (tomografía volumétrica digital), permite una visualización tridimensional de la mandíbula y del diente. El método más seguro y fiable es la TAC (tomografía axial computarizada). Sin embargo, esto requiere un radiólogo especializado que tenga la competencia y experiencia necesaria.

También podemos confirmar o refutar la sospecha de inflamaciones subliminales latentes de la mandíbula/diente (muy frecuentes), a través de medir la interleucina 5 (o RANTES). Esto se debe combinar con una prueba de transformación de linfocitos del tioéter y el mercaptano (productos de degradación de proteínas muertas de la mandíbula/diente), para no correr riesgo.

Otro aspecto importante del síndrome de fatiga crónica puede ser la insuficiencia suprarrenal.

La glándula suprarrenal se puede dividir en corteza suprarrenal y médula suprarrenal y es un órgano importante de nuestro sistema de estrés y rendimiento. Se ocupa de la producción de las hormonas de estrés y de rendimiento físico: cortisol, adrenalina y noradrenalina (véase el capítulo hormonas). La glándula suprarrenal regula la tensión arterial y el contenido de sal en la sangre con la ayuda de las hormonas de la corteza suprarrenal: aldosterona y cortisol. La hormona del estrés cortisol y las hormonas insulina y glucagón regulan el equilibrio de azúcar. La adrenalina liberada de la médula suprarrenal está presente en los vasos sanguíneos y, por tanto, puede provocar un aumento de la presión arterial. Una hiperfunción suprarrenal puede conducir a una hipertensión arterial, en cambio las consecuencias de una hipofunción suprarrenal son valores bajos de la presión arterial, mareos, debilidad, taquicardia y una permanente sensación de fatiga.

Cortisol regula el volumen energético en casi todas las células del cuerpo y afecta la glucemia, el metabolismo de las proteínas, el sistema inmunológico y el metabolismo óseo. La hiperfunción puede llevar a niveles elevados de glucemia, sensación de hambre, insomnio, debilidad muscular, infecciones y disminución de la masa ósea (osteoporosis). La hipofunción conduce a niveles bajos de glucemia, deficiencia de sodio, náuseas, a menudo fatiga y agotamiento, escalofríos, y a veces provoca dolor muscular, articular y óseo.

Aparte del cortisol y la aldosterona, la corteza suprarrenal también produce el precursor hormonal dehidroepiandrosterona (DHEA), cuya producción natural disminuye a partir de los 50 años. La DHEA es un precursor de las hormonas sexuales masculinas y femeninas (testosterona y estrógeno) que nos dan vitalidad, fuerza, iniciativa y energía. Una deficiencia de DHEA por hipofunción suprarrenal se nota por síntomas como: piel seca, la pérdida de la libido y una pérdida de vitalidad. Como una sustancia natural, la DHEA puede aumentar la vitalidad de forma efectiva.

A menudo se subestima la importancia de la encefalopatía hepática mínima (EHM). Es un subtipo de encefalopatía hepática (EH) y representa una alta prevalencia (de 22 % a 74 %) en pacientes con disfunción hepática. La EHM se puede definir como la EH con ausencia de síntomas neurológicos, sin embargo, presenta déficits cognitivos en las pruebas psicométricas.

Aunque la EHM suele aparecer con síntomas mínimos, provoca un empeoramiento de la calidad de vida y de la capacidad laboral. Reduce la capacidad de conducir y se asocia con una mayor tasa de accidentes de tráfico. Además, los pacientes que sufren de EHM, tienen un mayor riesgo de caída y de una progresión a la EH episódica. La causa fisiopatológica más importante de la EHM es una disfunción de las células cerebrales (astrocitos), que tiene su origen en la hiperamonemia (del amoniaco). Para el diagnóstico se suelen utilizar pruebas psicométricas. Además, existen métodos complementarios como las pruebas y las imágenes neurofisiológicas. Recientes estudios clínicos, controlados y aleatorios han demostrado que el tratamiento con lactulosa o rifaximina puede mejorar la calidad de vida de los pacientes que sufren de EHM. La rifaximina también puede mejorar la capacidad de conducir de los afectados en el simulador de conducción. Una combinación de ambos fármacos sirve para proteger el organismo de la recurrencia de la EH episódica, durante un período de observación de seis meses. Se ha demostrado, que algunos suplementos dietéticos también tienen la capacidad de mejorar las deficiencias cognitivas.

Causas del síndrome de fatiga crónica:

  1. Infecciones víricas crónicas latentes subliminales, que pueden conducir al virus de Epstein-Barr, también a citomegalia y en raros casos a dengue, adeno, parvo, virus de Borna o virus de Coxsackie
  2. Infecciones bacterianas crónicas latentes subliminales, más frecuente, el grupo de Borrelia, a menudo acompañado por coinfecciones típicas como el grupo de rickettsia, brucella, coxiella, bartonella, anaplasmas/ehrlichia. Los toxoplasmas también pueden estar implicados como protozoos.
  3. Infecciones crónicas latentes de levadura y/o moho como resultado de una disbiosis intestinal (flora intestinal defectuosa)
  4. Una gran variedad de tóxicos ambientales, que tienen un efecto inmunodepresor duradero
  5. Deficiencia de vitaminas, especialmente de vitaminas D, B3, B6, B12 y vitamina C
  6. Deficiencia de oligoelementos, especialmente de hierro (ferritina), selenio y yodo
  7. ¡Trastornos hormonales, especialmente de la glándula tiroides! También la glándula suprarrenal (corteza y médula) con una posible «hipoadrenia». En casos muy raros, se debe hacer una prueba de la enfermedad de Addison.
  8. La deficiencia de COMT reduce el grado de degradación de adrenalina, lo que conduce a una actividad frenética y a un rendimiento físico excesivo. Después de un período de tiempo, puede convertirse en un síndrome de fatiga, debido al gasto de recursos excesivo
  9. Permanente exposición a la radiación del Wifi, del radar, incluso la radiación de la terapia del cáncer
  10. Cáncer, en particular con pérdida de peso
  11.  Inmunodeficiencias congénitas (muy raro)
  12.  Las depresiones de diferentes tipos y manifestaciones deben considerarse como posible (co)causa (también ocultas, las denominadas depresiones larvarias)

El síndrome de fatiga crónica (SFC) puede ser interrelacionado con el síndrome de sensibilidad química múltiple (SQM). Por favor, también consulte la información sobre las causas de SQM y regulación hormonal.

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