La regulación natural de hormonas

Felicidad, motivación, fuerza y vitalidad

Los tóxicos hormonales (disruptores endocrinos, del inglés: endocrine disrupting chemicals o EDC) son sustancias que actúan como efecto secundario y alteran el equilibrio hormonal de los humanos y los animales. Este fenómeno problemático está reconocido desde décadas. Los EDCs están asociados con cánceres hormonales, infertilidad, trastornos del comportamiento, (TDAH, trastornos de memoria hasta la enfermedad de Alzheimer), discapacidades del desarrollo y enfermedades metabólicas como la diabetes.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) formularon una clara advertencia, que define los EDCs como una amenaza global.

Existen aproximadamente 800 sustancias químico-sintéticas cotidianos, que tienen características altamente peligrosas. Están presentes por todos lados. Los más conocidos son los plastificantes (ftalatos diferentes) y el bisfenol A (BpA) de los productos plástico, pero también se han identificado muchas pesticidas y biocidas, como posibles tóxicos hormonales. Esto es un gran riesgo para la salud, ya que se utilizan en el medio ambiente y en la producción de alimentos en cientos de millones de toneladas. Día tras día la gente está expuesta a pesticidas, insecticidas, polvo y sustancias nocivas en alimentos.

La regulación hormonal no sólo desempeña un papel importante para las mujeres, sino también para los hombres. Además de las sustancias tóxicas, vivimos en una época dominada por el «estrés», consecuentemente hay muchas hormonas que están fuera de balance. Como, por ejemplo:

  1. Hormonas tiroideas (hormona metabólica)
  2. Hormonas suprarrenales (hormonas del estrés, hormonas de rendimiento, adrenalina, noradrenalina, cortisol)
  3. «Hormonas de la felicidad» (endorfinas, cannabinoides, serotonina, dopamina, fenetilamina, oxitocina, norepinefrina)
  4. Hormonas sexuales (DHEA, progesterona, estrógenos, testosterona)
  5. Hormonas «antienvejecimiento» (melatonina, DHEA, progesterona)
  6. Hormonas de almacenamiento (insulina, frecuentemente resistencia a la insulina por obesidad, testosterona, estrógenos, vitamina D)
  7. Hormonas de la presión arterial (renina, angiotensina, aldosterona, adrenalina, norepinefrina, cortisol, hormona del crecimiento, hormonas tiroideas)
  8. Hormonas que regulan la sensación de hambre como la leptina, que inhibe la aparición de una sensación de hambre y desempeña un papel importante en la regulación del metabolismo de grasas.

La regulación hormonal defectuosa se ha convertido en un fenómeno generalizado.

Nuestras hormonas regulan nuestro ciclo sueño-vigilia, nos dan fuerza, rendimiento, concentración, regulan nuestras emociones como el placer, la diversión, la sexualidad, la motivación, la iniciativa, regulan nuestro metabolismo, nuestra presión arterial y la regeneración y controlan nuestra sensación de hambre y sed.

Cada diagnóstico holístico y cada terapia holística requiere una identificación del estado hormonal integral y holístico, que acaso se debe compensar por hormonas bioidénticas. Las hormonas interactúan como los engranajes de un reloj mecánico, por lo tanto, tiene poco sentido hacer pruebas de hormonas individuales. Sería más adecuado crear un perfil individual, a través de examinar la interacción de las hormonas y la evolución a lo largo del día.

Aparte de los «disruptores endocrinos», los tóxicos ambientales y también los fármacos recetadas en masa, tienen un afecta nocivo a las hormonas: antidepresivos, tranquilizantes, antihipertensivos, antibióticos y, en particular, el grupo de las estatinas, los llamados medicamentos reductores del colesterol.

El Colesterol es la base de la molécula de la cual se producen casi todas las hormonas en el hígado, las glándulas suprarrenales, los ovarios y los testículos. Si reprimimos la formación natural del colesterol en el hígado y en los intestinos, a través de medicamentos sintéticos que bajan el colesterol, intervenimos en la regulación natural de nuestro sistema hormonal.

Las hormonas son responsables para la regulación de nuestro ciclo sueño-vigilia, ya que hormonas como la adrenalina, la noradrenalina y el cortisol aumentan naturalmente por las ocho de la mañana y, de esta manera restablecen nuestras capacidades físicas. Estas hormonas potentes disminuyen a partir de las 16 h. A partir de las 20 h las hormonas regenerativas aumentan, es decir, la hormona de crecimiento (para adultos será más bien la «hormona de regeneración») y la melatonina, que permite las fases vitales regenerativas del sueño profundo.

Las masas de hormonas sintéticas, que contienen las píldoras anticonceptivas, representan una intervención seria en la bioquímica natural de los humanos. Estas sustancias sintéticas no deberían denominarse «hormona», porque resultan ser solo una imitación de las hormonas naturales. No sólo aumenta el riesgo de trombosis, sino que también pueden tener otros efectos secundarios: dolor de cabeza, subida de peso, sangrado entre periodos, cambios de humor y un mayor riesgo de ciertos cánceres y enfermedades cardiovasculares.

Las hormonas tiroideas regulan el funcionamiento de nuestros órganos internos y nuestra inteligencia. Cuando el átomo central de la tiroides, es decir, el yodo, está desplazado por compuestos de cloro, bromo y flúor, a los que todos estamos expuestos hoy en día, esto tiene consecuencias de gran alcance. Primero para nuestra tiroides y luego para la capacidad reguladora de todos los órganos internos.

Numerosos científicos han comprobado, que los disruptores endocrinos (interruptores hormonales) y muchos otros tóxicos ambientales, en particular compuestos de cloro, bromo y los flúores, causan reducciones mensurables de la inteligencia.

La sexualidad y la fertilidad están regulados por las hormonas progesterona, los diversos estrógenos y la testosterona.

Entre las hormonas antienvejecimiento-, mejor dicho: Entre las Hormonas de mejor envejecimiento, se encuentran, aparte de las hormonas sexuales como progesterona y testosterona, la hormona DHEA, que disminuye considerablemente a partir de los 50 años. La sustitución idéntica-natural no solo puede mejorar la sexualidad, sino también las capacidades físicas y mentales generales como la memoria.

Por último, el grupo de las «hormonas de la felicidad», que controlan nuestras emociones de forma determinante:

  1. Betaendorfina: Un subgrupo de endorfinas . Por una parte, la betaendorfina funciona como un analgésico producido por el propio cuerpo, que asegura la sobrevivencia en caso de lesiones. Otra función que cumple es activar la sensación de alegría, felicidad y resistencia, igual a los cannabinoides. El «Runner's high» o «subidón del corredor», la sensación de euforia que suele acompañar los deportes de resistencia se debe a la betaendorfina.
  2. Serotonina: La hormona asegura el equilibrio, la relajación interior, la serenidad, la paz interior y la soberanía. Reduce la sensación de miedo, agresividad y distrés. La deficiencia de serotonina puede ser una causa de depresión y ansiedad.
  3. Dopamina: Activa el sentimiento de alegría, felicidad, iniciativa, deseo, ánimo, franqueza, interés en cosas nuevas y la motivación. Cuando un jugador de fútbol se desliza sobre el césped después de un gol, tiene un «High» de dopamina. La deficiencia de dopamina puede causar una falta de alegría y de energía.
  4. Noradrenalina: El neurotransmisor norepinefrina se genera de la dopamina. Proporciona elasticidad, concentración, voluntad.
  5. Oxitocina: En primer lugar, la liberación de oxitocina permite el vínculo emocional entre madre e hijo. Una percepción positiva de contacto corporal provoca un aumento inmediato de la hormona oxitocina. Como hormona antiestrés esencial, también cumple la función de reducir el riesgo de procesos degenerativos.
  6. Fenetilamina: La hormona activa la sensación de placer y aumenta hasta 1000 veces durante el placer sexual e incluso al enamorar. Solo mirando fotos de contenido sexual, puede provocar un aumento de la hormona fenetilamina.

De esta manera, las hormonas determinan la energía, la resistencia, la sexualidad, la fertilidad, la capacidad física, la inteligencia, la alegría y la regeneración asociada.

Nuestros sistemas naturales de control hormonal son perturbados y afectados por:

  • Falta de oligoelementos y minerales (a menudo detectable)
  • Deficiencia de proteínas (a menudo detectable)
  • Varios medicamentos, en particular los inhibidores de la síntesis de colesterol (las llamadas estatinas)
  • Numerosos tóxicos ambientales cotidianos (especialmente los microplásticos)

Con un análisis preciso y si es necesario ,con una compensación hormonal mediante bioidénticos y sus precursores bioquímicos naturales, podemos ayudar al cuerpo y al alma a recuperar su capacidad natural de regulación.

La desintoxicación del cuerpo, así como equilibrar numerosas funciones metabólicas naturales, resultan ser métodos muy útiles para restablecer la autorregulación hormonal.

Socio de la Red de Hormonas, (www.hormon-netzwerk.de)